Seminario Internacional: COBRE VERDE, ALTERNATIVAS PARA AGREGAR VALOR A LA MINERIA CHILENA

En el marco de la semana CESCO, se desarrolló el Seminario “Agregar valor, el desafío de Chile para su minería”, espacio de reflexión en el que participaron 200 ejecutivos ligados a la industria minera.

“El cobre tiene la oportunidad de ser el nuevo héroe  en la transformación de una economía más sustentable y tenemos que aprovechar esta oportunidad única, pero no podemos hacerlo solos: necesitamos a la industria, a las empresas y al Estado”, dijo Leopoldo Reyes, presidente de Cesco, uno de los organizadores de la jornada, junto al Programa Alta Ley, EcoMetales y Codelco.

El Subsecretario de Minería Pablo Terrazas, que cerró del evento, indicó que se deben aprovechar los desarrollos existentes, destacando particularmente los programas público-privados Alta Ley y Valor Minero. “Aspiramos transitar de la explotación de recursos a una economía basada en el conocimiento”, sostuvo.

Responsabilidad, trazabilidad y sustentabilidad en la cadena de valor

“El ADN de nuestra empresa se basa en la sustentabilidad y venimos trabajando por 10 años en cómo se traduce en nuestra cadena de valor”, señaló Guillermo Areas, gerente de asuntos externos y gubernamentales de BMW para América Latina y el Caribe. Entre otras iniciativas, la definición obliga al abastecimiento responsable de minerales en la cadena de valor, estrategia que dio lugar a un reciente convenio entre la automotora alemana y Codelco, para el suministro de cobre verde, es decir, un cobre RTS (responsable, trazable y sustentable).

Por su parte, el Presidente Ejecutivo de Codelco, Oscar Landerretche, sostuvo que el cobre es una pieza fundamental de la revolución tecnológica que sustenta la electromovilidad, contribución relevante para combatir el cambio climático a nivel global. Por lo tanto, la forma en que se produzca esa materia prima no da lo mismo, debe ser coherente y consistente con ese objetivo de sustentabilidad, indicó. “Necesitamos certificar el cobre en 7 dimensiones (Huella de emisiones; emisiones de Carbono y agua; respeto por DD.HH.; salud y seguridad ocupacional; impacto comunitario y territorial; transparencia, ética y compliance; inclusión e igualdad de oportunidades) y debemos hacer esta tarea como líderes y no como seguidores”, explicó Landerretche. La estatal ya cuenta con 3 alianzas (BMW, Nexans y Mitsui) para suministrar, no un commoditie sino un producto diferenciado que apunta a ser reconocido por el mercado con un mayor precio.

La dificultad de los estándares

El cobre certificado es una necesidad y una obligación para enfrentar las nuevas condiciones de mercado, pero ¿bajo qué estándares o normas?

Jorge Cantallopts, director de Estudios y Políticas Públicas de Cochilco, dio cuenta de la multiplicidad de rankings e indicadores a nivel mundial y de la dificultad existente para establecer comparaciones, dado que no son homologables ni conversan entre sí.

En el seminario hubo consenso sobre la necesidad de aunar esfuerzos como industria, para avanzar rápido en generar una certificación que permita dar seguimiento al producto y aprovechar las buenas prácticas de otras industrias. Un ejemplo, es el sistema levantado por los productores de aluminio, iniciativa que tomó 9 años en organizarse. En tal sentido, la propuesta de Codelco fue aplaudida y respaldada como un aporte.

Otro tema que concitó consenso, es que la industria minera chilena y el país, deben ser activos en las instancias de discusión y toma de decisiones respecto de los estándares a nivel mundial, de modo de incidir en su definición.

Al respecto, María Olivia Recart, Vicepresidenta de Asuntos Corporativos de BHP, señaló que “además de estándares se necesita innovación para enfrentar estos desafíos” y ampliar el círculo de influencia y escucha más allá de la minería.

Leonel Sierralta, Vicepresidente de Medio Ambiente y Permisos de Anglo American sostuvo que en Chile existe una gran tradición de certificación, que constituye una ventaja, pero que para apalancar el proceso se requiere un marco de desarrollo expresado en una “Política minera nacional”.

Por su parte, René Aguilar, Vicepresidente de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de Antofagasta Minerals agregó que van a seguir apareciendo estándares con los cuales medirse, en que cada empresa puede salir mejor o peor despendiendo de la vara. Para Aguilar lo relevante es “trabajar juntos” y desde ahí  enfrentar este verdadero “florecimiento de estándares”. El ejecutivo informó que actualmente el ICMM (International Council Mining & Metals), está aglutinando este trabajo, donde participa la mayor parte de las empresas chilenas, los organismos gremiales (Sonami y Consejo Minero) y la ICA ( International Copper Association).

¿Qué hacer con los concentrados?

Chile es el primer productor de cobre mundial con 5,8 millones de toneladas de cobre fino. Sin embargo, Juan Ignacio Guzmán, Gerente General de Gestión y Economía Minera e Iván Valenzuela, Gerente General de EcoMetales indicaron que en realidad, Chile es productor y exportador de concentrados de cobre, donde un 70% del tonelaje no es cobre sino residuos y elementos no deseados como el arsénico. Esta realidad, indicaron, contrasta con el concepto de cobre verde, dado los mayores impactos ambientales y otras externalidades negativas en infraestructura ociosa, impacto de transporte, que implica producir solo concentrados.

Guzmán y Valenzuela insistieron en que dado los cambios globales que afectan a la industria, no es posible seguir haciendo más de lo mismo y se requiere crear valor y construir ventajas, a partir de una minería del conocimiento.

Los expositores coincidieron en que la industria es conservadora y con gran aversión al cambio. El mayor riesgo que enfrenta la minería es no ver lo que se avecina y, sobre todo, la velocidad de la renovación tecnológica. “Los éxitos del pasado no garantizan el futuro”, dijo enfático Iván Valenzuela, preguntándose si es que el reciclaje no irá a ser la minería del futuro, como se muestra en un provocador video de una empresa de tecnología. Mientras Guzmán agregó que al mantenerse inmovilizado, el país arriesga reducir su crecimiento en un 1% del PIB.

Para salir de este entrampamiento, la propuesta fue aumentar la inversión en I+D como requisito básico, lo que permite aprovechar el conocimiento que la industria ha acumulado para proyectar una nueva etapa.